Schwager, con más de 160 años de historia y un pasado ligado al carbón, enfrentaba la necesidad de alinear su identidad institucional con la etapa de desarrollo en la que se encontraba.
Desde 2011, la compañía había consolidado su rol en la gran minería, ampliando clientes, diversificando operaciones en Chile y Perú y fortaleciendo su gobierno corporativo. Sin embargo, la marca todavía transmitía elementos asociados a su origen carbonífero, lo que podía generar cierta desconexión con su realidad actual. A esto se sumaba la coexistencia de identidades entre la matriz y Schwager Service, que podía prestarse a confusiones, y la oportunidad de proyectar con mayor claridad su propuesta en sostenibilidad, innovación y confiabilidad. El desafío era, por tanto, actualizar el relato de la compañía de manera integral, rescatando su trayectoria, pero mostrando con mayor nitidez la posición competitiva que había alcanzado en la industria.
Se definió un reposicionamiento integral bajo el concepto “Experiencia Minera”, capaz de sintetizar la trayectoria histórica de Schwager con su presente y futuro. No se trataba solo de un cambio gráfico, sino de una redefinición de relato y marca que mostrara lo que la empresa ya era: moderna, cumplidora y en expansión. La estrategia fue 360º, integrando canales internos y externos, digitales y presenciales, con fuerte protagonismo de sus líderes y un relato anclado en pilares de innovación, cumplimiento, expansión internacional y sostenibilidad.

La estrategia permitió consolidar un relato claro y coherente en torno a cinco dimensiones: crecimiento financiero con dividendos históricos, expansión internacional en Chile, Perú, México y Japón, reconocimiento institucional, incremento en contratos de alto valor y una transformación cultural que vinculó su legado al futuro. La percepción externa de Schwager evolucionó hacia la de una compañía moderna y confiable, posicionada como socio estratégico de la minería y reconocida con el Premio Nacional Empresa 2024 del Colegio de Ingenieros.
